
¿Has visto el desglose últimamente de los cargos que te hacen cuando pides un automóvil por plataformas como Uber o los pedidos de comida que solicitas por este tipo de plataformas? Yo realmente quedé sorprendido de que una buena parte de lo que pagamos como consumidores son distintas tarifas que nos suben el precio y por igual le restan ganancias a los que nos proveen los servicios.
A este tipo de cargos que se van acumulando de forma a veces ridícula se les conoce normalmente como «fee fatigue» o «fatiga por tarifas» y no es para menos, pues es la sensación de cansancio o agotamiento por los múltiples cargos que se cobran al adquirir servicios.
Yo entiendo que los gobiernos en los países deben de recaudar impuestos, pero siento que hay a veces impuestos o cargos sobre a su vez otros impuestos o cargos.
En pocas palabras, un ejemplo de estos cargos cuando solicitas comida y/o viajes son:
- Tarifa de entrega: Varía según la ubicación y el establecimiento.
- Tarifa de servicio: Puede ser fija o variar según el tamaño del pedido.
- Comisión: La comisión es del 25% al 30% sobre el precio de venta si se utiliza la plataforma para el reparto, y del 15% si el establecimiento gestiona su propio reparto.
- IVA: Se aplica el IVA del 16% para personas morales.
- Propina: Si todavía te queda algo de decencia, darás entre un 5% a 10% del valor del pedido, que, en sí, ya incluye todas estas tarifas, lo cual lo convierte en una cantidad mayor.
- Solicitud del servicio: (para viajes como pasajero) se utiliza para cubrir los costos de seguridad de los usuarios y socios de la aplicación, así como otros gastos operativos
Solo por mencionar algunos. Como puedes ver, cualquiera se “fatiga” con tantos cargos. Por lo anterior, si nos quejamos de estas situaciones, pero entonces, ¿por qué seguimos empleándolas? A continuación lo comento.
Ventajas del uso de aplicaciones
Así como existen tiendas de autoservicio dispersas por todas partes, su nombre lo dice todo: son tiendas de conveniencia, y así como esas tiendas, las aplicaciones se seguirán usando por la conveniencia de no tener que hacer nada para que nos llegue comida, o no preocuparnos por el tráfico y estacionamiento, y llegar de puerta a puerta con estas aplicaciones.
Asimismo, si se trata de comprobar gastos fiscales, estas plataformas nos aportan facturas legales de forma automática, lo que no sucederá con prácticamente ninguna otra alternativa que no sea una aplicación (sería obviamente, pues hay también aplicaciones irregulares que no lo hacen)
En el caso de ciertos comercios de alimentos, es imposible que desarrollen sus propias aplicaciones, y al emplear las existentes, pueden tener ganancias adicionales a las que no tendrían sin este tipo de clientes que solicitan sus servicios.
Lo mismo ocurre con el simple hecho de estar en los catálogos de estas aplicaciones o la cobertura que ofrecen en el caso de transporte de personas.
Desventajas de la fatiga de tarifas
Casi siempre es el consumidor final quien termina por pagar de más todas las tarifas que las aplicaciones imponen. Los comercios para mantener sus márgenes de utilidad van a cobrar extra por las solicitudes que les hagan al emplear las aplicaciones, que van de un 15% a 30% extra.
Asimismo, los comercios terminan por perder el control de los clientes porque los datos están solo en la plataforma, lo cuál no permitirá abordarlos de forma directa para hacer campañas o promociones en el caso de alimentos, y en el caso de transporte de personas no se podrá generar un esquema de frecuencia con el mismo pasajero.
Al seguir aumentando las tarifas, empieza a cuestionarse el uso de estas, y se va perdiendo la fidelidad de los clientes y los comercios, esto a un nivel que acaba por transportarse por medios propios o ir a comprar la comida personalmente.
Y ni qué decir de las “tarifas dinámicas” que pueden cambiar los precios dramáticamente con base a la ley de la oferta y la demanda, por lo que los precios pueden ser variables siempre.
Conclusión: ¿qué pueden hacer los comercios y los clientes contra la fatiga de tarifas?
Los comercios
Si hay forma de contrarrestar esto con las siguientes opciones:
- Diversificar Canales: Invertir en venta directa a través de sitios web, redes sociales y pedidos telefónicos, pasando por alto a las plataformas.
- Incentivar Recogida en Tienda: Ofrecer descuentos o beneficios a clientes que retiren en el local.
- Optimizar Precios y Costos: Ajustar estrategias de precios y analizar costos logísticos propios. Puede ser que tener repartidores no es tan descabellado finalmente, pero cada caso es distinto
- Adoptar la legalidad: Facturar fácil y ágilmente, ampliando así la cantidad de futuros clientes que requieren de comprobantes fiscales
Los clientes
Ya no hay excusas, se tendrá que “trabajar más” pero los beneficios serán muy buenos también. Algunas sugerencias son:
- Comparar Tarifas: Diferentes aplicaciones pueden ofrecer precios distintos para el mismo producto o servicio. Debemos tener todas las aplicaciones y hacerlas competir.
- Aprovechar Programas de Fidelización: Algunos comercios ofrecen descuentos exclusivos en sus propios canales. Asimismo, las mismas plataformas también tienen en ciertos casos estrategias de fidelización donde se paga una cuota pequeña, pero se obtienen grandes beneficios solo útiles si se tiene una cierta frecuencia del uso de las aplicaciones.
- Considerar Alternativas: Optar por pedidos directos o compras en locales cercanos para evitar sobrecostos. En transporte, pactar con un sito de taxis el empleo de sus servicios con una facturación periódica.
Si algo puedo afirmar es que la fatiga de tarifas no disminuirá por lo que cada vez debemos de estudiar más la forma en la que usamos las aplicaciones, ya que la conveniencia puede resultar demasiado cara.