
Todas las empresas desean siempre ser competitivas pero pocas veces cuestionamos lo que implica, precisamente, ser competitivas.
La competitividad vista desde la óptica de la rama de las tecnologías de la información podemos definirla como su capacidad para integrar, analizar y aprovechar sus recursos de información de manera eficiente y efectiva.
Y la información, no es otra cosa que la interpretación de los datos. Gracias a poder hacer esto, las personas en las empresas pueden tomar decisiones educadas, poderse adaptar y hasta anticipar los cambios, facilitar la innovación, satisfacer demandas del mercado de manera ágil y poder enfrentar mejor a su competencia entre muchos otros aspectos valiosos.
Es entonces que, para lograr integrar los datos de tal forma que provoquen la competitividad es necesario cubrir al mismo tiempo con r aspectos fundamentales descritos a continuación
Conexión a distintas fuentes
Es un hecho que hoy la información y sus correspondientes datos provienen de distintas fuentes, y es obligatorio poder acceder a ellos, estén en algún lugar en la nube de internet o en los centros de datos propios.
Asimismo, pueden ser datos estructurados, como los provenientes de bases de datos, o pueden ser no estructurados, como un video, imagen o archivo de audio.
Lo importante en este aspecto es asegurarse de contar con la tecnología que pueda hacer todo esto de forma integral, sin requerir la adquisición de varios sistemas que interactúen entre sí, y la razón de esto es evitar el costo de mantener y operar múltiples aplicaciones para lograr este fin, por lo que el primer aspecto a demandar de un fabricante es que pueda hacer todo esto desde un solo aplicativo o sistema, y no derivado de la interacción de componentes que en su conjunto logren este fin.
Combinar la información
Es increíble, pero en la realidad, la mayoría de las empresas tienen sus datos en sus distintos sistemas y medios de almacenamiento, pero, simplemente no los pueden acceder o encontrar. Así es, los pudieron ingresar y almacenar, pero sus sistemas no tienen acceso a ellos, lo cual provoca sobregastos de creación de información que de origen ya existe, pero no puede ser accedida.
Por lo anterior, es clave poder tener la tecnología que permita, sin importar donde en la empresa se encuentren esos datos, el poderlos encontrar y aprovechar, explotarlos para poder tomar decisiones precisas.
Derivado de lo anterior, cuando los datos no se encuentran, se vuelven a producir, o se copian múltiples veces, provocando costos enormes de equipo de almacenamiento o bien de rentas brutales en ambientes de nube, todo por tener múltiples versiones de la misma información repartida de forma desordenada por todos los activos digitales. La mejor práctica para evitar lo anterior es poder “virtualizar” los datos, esto es, no replicarlos múltiples veces y mejor, poder acceder a ellos donde estén y almacenarlos una sola vez.
Y, por supuesto, lo más importante al acceder a los datos es combinarlos para poder construir las métricas, los servicios o las consultas que aporten el valor preciso en el momento indicado a la persona que los requiera, eso es la mejor práctica de combinar los datos.
Por último y no menos importante, todo lo anterior debe de suceder de forma instantánea, pues en muchas empresas se da todavía el caso de que, para poder conocer su realidad, los procesos son en lotes, lo cual quiere decir que mientras no se procese un lote, lo cual puede ser con una demora de horas o días, la verdad real no es conocida y esto provoca siempre un desligamiento con la realidad.
Consumo por distintos medios
El objetivo principal de la información es ser de utilidad. Para ello, el consultarla debe idealmente poderse hacer en lenguaje natural, sin depender de áreas de especialistas a las que se les hagan las solicitudes de acceso a la información, lo cual en el mediano plazo es un cuello de botella, y termina por ser impráctico.
Asimismo, lo ideal es que, si la información se ubica en aplicaciones distintas, exista la facilidad de hacer que interactúen esas aplicaciones y permitan extraer de cada una la información requerida para luego ser sintetizada o procesada.
Un factor clave en todo esto es que por un lado el acceso a la información y los datos sea transparente y sencilla, pero esto no debe de ser interpretado como abierta a cualquier persona, pues los datos siempre deben de ser considerados como privados para solo ser de acceso a las personas que realmente tengan las autorizaciones para ello, por lo que toda política de seguridad, restricciones, niveles de puesto etcétera, deberán de ser respetadas en todo momento por la o las personas que estén autorizadas para su uso.
Finalmente, es fundamental que, si se desean crear nuevos servicios o aplicativos para aprovechar la información, estos puedan ser creados por las personas que los requieran y que no tengan que tener conocimientos avanzados de informática, pues solo así se puede hablar de una genuina democratización de la información en todas las áreas y niveles de una organización.
Conclusión
A todo esto, la pregunta final es, ¿qué debe de suceder a partir de aquí?
En mi opinión serán 4 puntos clave:
- Poder integrar información de distintas fuentes
- Encontrar y aprovechar toda la información
- Lograr construir los analíticos que el negocio necesita exactamente
- Hacer fácil el consumo de la información
Sin estos 4 puntos, los datos no son nada más que un gasto que no puede ser aprovechado y nos cuesta por estar almacenado