Oversharing: riesgo personal y profesional

Oversharing viene del inglés y significa compartir más de lo necesario. Se hace oversharing cuando se dice información a personas o el público en general que no están ni preparados ni calificados para recibirla.

Un ejemplo sencillo de oversharing es dar explicaciones adicionales a un tema sin relevancia. Pensemos que estás en una reunión y te ofrecen una bebida con mucha azúcar. Decirle a la persona que te la ofrece que no quieres esa bebida está bien, pero además de negarte a ella le agregas “y no te la acepto por no quererla, la verdad es que tengo diabetes y estoy por perder un pie” eso, sería oversharing.

En pocas palabras, hay ciertos temas personales que otros no tienen necesidad ni interés en saber.

¿Por qué hacemos oversharing?

Dentro de las razones principales que he visto, por ejemplo:

  • Personas que no tienen filtro, normalmente solitarias que “necesitan” algún tipo de protagonismo para llamar la atención
  • Tratar de “romper el hielo” con personas desconocidas, buscando acelerar el verse cercano. No puedo decir que hacerse ver cercano sea una mala estrategia para este propósito, pero si puede ser delicado lo que se comparte, por lo que vale la pena ser lógico en que lo compartido esté en contexto con la audiencia,  y que simplemente haga verse cercano con las personas.
  • La persona que usa el oversharing es solitaria y erróneamente siente que así hará relaciones cercanas.
  • En una conversación se hace ese silencio incómodo y se piensa que haciendo oversharing se levantará el apetito de platicar de nuevo

Entre muchas otras razones.

¿Cómo se evita el oversharing?

Si el objetivo era ganar proximidad con la o las personas en cuestión, se puede evitar el oversharing de varias formas:

  1. Cambiando la dirección de la conversación. Si se ve que la conversación está yendo a donde no se quiere compartir información de más, lo ideal es cambiar el tema por completo. Normalmente puede hacerse una broma que pare la conversación amablemente.
  2. Haciendo preguntas. Además de saber los intereses o conocer a las personas hacer preguntas evita tener que hablar de más. Al hacerlo se le da relevancia a la persona con la que se está platicando. Las preguntas idealmente deben de prepararse antes de la interacción para poder tener un inventario de ellas y además preguntar lo que genuinamente es de interés.
  3. Creando un plan y objetivo. Cuando se habla casi siempre se busca algo. Si se prepara lo que se desea obtener será improbable tener que compartir información de más

El caso especial en redes sociales

Independiente a la vida personal en “vivo”, las personas aún comparten de más y en exceso en redes sociales. Esto es muy peligroso por varias razones, en especial como el facilitarle el trabajo a ladrones y chantajistas, esto porque:

  1. Si estás platicando de tu viaje, se sabe que estás fuera de tu residencia permanente
  2. Si compartes a tus familiares y amigos estás exponiendo sus identidades, forma de verse reciente, etcétera
  3. Información de tu pasado puede ayudar en las preguntas para recuperar tu contraseña
  4. Fotografías o videos de donde vive permiten conocer tus pertenencias
  5. En internet, todo lo que se comparte deja de ser fácilmente eliminable

Por lo anterior piensa bien antes de compartir, se perderá el control por siempre de eso. Observa tus fotografías y lo que contienen, lo mismo tus videos.

Pero, muy en especial, fíjate bien a quien le estás compartiendo. Si tu perfil es público y abierto en redes sociales, todo el mundo puede ver tu información. Para eso se tienen clasificaciones de personas más cercanas a ti y personas más distantes. A veces es para todos, y a veces es para tu círculo íntimo.

Por último, en mi podcast de “¿cuándo eliminar a una persona en redes sociales?” te sugiero que siempre limpies tus contactos y elimines a quienes ya no deben de serlo.  

Compartir de más: NO. Ser auténtico: SI

Apreciarse como alguien humano y vulnerable es adecuado, en tanto que compartir de más puede saturar o espantar a alguien que no está interesado en toda la información adicional que se le está por decir.

Si tienes un problema en casa, por ejemplo, y debes de ausentarte del trabajo, refiérete al problema como un “problema personal” en vez de explicar exactamente cual es el problema. En este caso se es vulnerable y auténtico sin dar detalles.

Conclusión

Percibirse como una persona auténtica es importante, pero compartir de más puede verse como alguien falso.

Compartir de más, en vez de acercar a las personas puede provocar incomodidad en personas que se están conociendo apenas y peor aún, pueden ser un riesgo reputacional para ti.

Muy en especial, si tienes la práctica de compartir de más en tus redes sociales, esto será visto por posibles reclutadores o clientes, y definitivamente puede serte más dañino que valioso. Mi recomendación es NUNCA hacerlo.

Finalmente, compartir de más puede provocar que se creen chismes y pláticas de tu persona de forma innecesaria, provocando una imagen de alguien que en realidad no eres. O bien, puede que las personas se sientan incómodas al verte, es como verte masticar con la boca abierta. A nadie le va a gustar y preferirán no estar cerca de ti.


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