Soberanía de la confianza digital: la nueva generación de ataques ya no se enfoca en contraseñas. PARTE 1 de 3

Por décadas las personas hemos pensado en que uno de los puntos más importantes en ciberseguridad es la protección de las contraseñas y si bien esto es cierto, en estas épocas empezamos a ver un cambio importante en la tendencia de los maleantes para vulnerar a las personas y las empresas.

En mi opinión, por supuesto las contraseñas siguen teniendo que ser protegidas, así como los dispositivos, pero, la confianza digital toma una gran relevancia no solo para las personas, sino que, por igual, para las empresas y personas cercanas a cualquier persona.

Evolución del fraude

De siempre las computadoras, contraseñas, teléfono y dispositivos en general fueron el inicio de los puntos de enfoque de los maleantes.

Después se puede observar que el apetito del robo siguió con el interés del robo de las sesiones, las cookies y la identidad como tal.

Hoy puedo afirmar que el enfoque más deseado es el del robo de la identidad, la confianza y la presencia digital, y si me aventuro al futuro, el punto de mayor interés a robar será el poder afectar o imponer las decisiones.

Lo que buscan los nuevos ataques

Basta simplemente echar un vistazo a nuevos tipos de ataques tales como:

  • Ghost pairing: La idea es vincular en un dispositivo ajeno tu cuenta legítima de WhatsApp u otra plataforma similar aprovechando los mecanismos de sincronización de la plataforma, para así poder observar tus conversaciones, archivos, contactos y ganar inteligencia para poder hacer alguna acción más nociva como por ejemplo, tiempo después, pedirle a un cliente que “te deposite en otra cuenta” y para cuando realmente te des cuenta de esto, ya habrás perdido tu dinero. Esta amenaza roba tu presencia digital, sin necesitar tu contraseña.
  • Session hijacking o secuestro de sesión: La idea es tener tu sesión autentificada evitando tener que repetir el proceso de autentificación, permitiendo actuar como si el maleante fuera realmente tu, para acceder a tus aplicaciones, datos o servicios sin tener que autentificarse. Aquí no se robaron tu cuenta, solo el acceso a tu sesión.
  • Robo de sesión del navegador: Es una variante del secuestro de sesión donde el atacante obtiene la información de tu navegador para poderse conectar a otras aplicaciones, permitiéndole acceder a tus servicios web, aprovechando tu autentificación
  • Robo de cookies: Se concentra en obtener las cookies que utilizan los sitios web que tu frecuentas evitando así tenerse que autentificar, aprovechando la confianza preestablecida entre un sitio web y tu persona.
  • Abuso de OAuth: Consiste en convencer al usuario de conceder permisos legítimos a una aplicación aparentemente confiable mediante los mecanismos oficiales de autorización, permitiendo acceder legalmente a correos, calendarios, archivos u otros recursos sin haber tenido que robarse la cuenta, convenciendo al afectado a entregar por su propia voluntad sus permisos
  • Phishing de código QR: En este tipo de fraude se hace que una persona escanee un código QR para dirigirlo a algún tipo de acción que permita al atacante por ejemplo a vincular su dispositivo, iniciar una sesión falsa o autorizar un acceso pensando que es algo normal, autorizando así al malhechor el tener una sesión de inicio.
  • Fatiga MFA (Fatiga de autentificación multifactorial): En esta vulnerabilidad se bombardea a la víctima con solicitudes repetidas de autentificación hasta que, por cansancio, confusión o presión termina aprobando una de ellas, permitiendo así superar la autentificación multifactorial sin vulnerar la tecnología, solo aprovechando el comportamiento humano, dando así acceso al malhechor por “cansancio”.
  • Comprometer el MCP (Model Concept Protocol): Consiste en manipular la información, herramientas o contexto que utilizan los agentes de inteligencia artificial conectados mediante MCP, haciendo que actúen sobre información falsa o instrucciones maliciosas permitiendo influir en las decisiones o acciones inteligentes sin atacar directamente a las personas que los utilizan, engañando así a los agentes que se usan.

¿Qué se observa en este tipo de ataques?

En ninguno de los casos mencionados el objetivo es “romper” la tecnología, todos buscan reutilizar la confianza de alguien. El cambio de paradigma es entonces que la confianza digital se ha convertido en un activo tan valioso como la mismísima información.

Por lo anterior, lo importante a entender es que las contraseñas están pasando a un segundo plano, para ahora preocuparnos por quien y como controla la confianza dentro de la organización.

En la parte 2 abordaré entonces como debemos de dejar de confiar en las personas para empezar a confiar en procesos.


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