
Al hablar de intentos de fraude, estafas y demás intentos de “hacerte caer” ¿Alguna vez les contestaste su mensaje, llamada o correo solo por el “placer” de insultar al remitente? Déjame decirte que, en muchos de esos casos, eso es precisamente lo que buscan, esto es, tener tu atención o empezar a interactuar contigo, o simplemente, confirmar que existes.
Pensar en hacer esto a un estafador puede darte un sentimiento de satisfacción, pero empezar una conversación con este tipo de maleantes no te llevará a nada bueno.
¿Por qué sientes la necesidad de responder?
Pueden ser muchas razones, pero entre las más comunes están:
- Deseas de corregir una injusticia. Sientes que ignorar el mensaje equivale a permitir que el delincuente gane.
- Necesidad de demostrar superioridad. “A mí no me engañas” puede convertirse en una invitación a continuar la interacción, que es exacto lo que buscan.
- Ilusión de control. Pensar que detectaste que querían hacerte un fraude te hace pensar que ya no existe peligro. Pero identificar el primer engaño no garantiza que puedas reconocer un segundo engaño, donde pueden sacarte información sin que tu así lo sientas.
- Curiosidad. Tú tienes curiosidad de ver hasta dónde llegará la historia. Por su parte el delincuente necesita únicamente mantener viva esa curiosidad e ir haciendo lo que realmente está buscando.
- Enojo moral. La indignación reduce la reflexión y favorece respuestas rápidas. El atacante no necesita que tu le creas, también puede beneficiarse de que tu te enfurezcas.
- Entretenimiento y recompensa social. Sientes que compartir capturas de lo que le estás haciendo o publicar la conversación que tienes o ridiculizar al estafador te produce reconocimiento. Y esa recompensa puede hacer que tu corras riesgos que no tomarías nunca en una situación privada.
- Sesgo de compromiso. Después de invertir varios minutos, tu quieres continuar para “cerrar” la historia o lograr una victoria, pero cada intercambio aumenta el costo psicológico de abandonar.
- Competencia personal. El fraude deja de percibirse como un incidente de seguridad y se convierte en una pelea y esa es una transformación peligrosa sobre todo si está pasando con recursos de la empresa donde la defensa empresarial no debe depender del ego de quien recibió el mensaje.
¿Qué es lo que realmente pasa cuando respondes?
Para empezar, le confirmas que existes. Si era tu teléfono, no era necesariamente buscándote a ti. Estas personas usan sistemas que marcan de teléfono en teléfono buscando los que son activos de los que no lo son.
Para seguir, ubican tus sentimientos, esto es, saben que estás con algo de interés en pasar de un mensaje a una conversación, así sea para insultarlos.
Para concluir, dependiendo de esa interacción estas personas clasifican tus comentarios para ver que emociones tienes y cuanto tiempo pueden tenerte respondiendo para ir ganando más información de ti.
De antemano, lo más seguro es no interactuar nunca, mucho menos improvisar una ventaja para “ganarle” a esa persona desde un medio de contacto que es real (el tuyo) y el de ellos es despreciable.
Tipos de herramientas que los maleantes usan
Dentro de los principales encontramos:
- Trolling: en español es “troleo” y se trata de una práctica en internet donde una persona publica mensajes deliberadamente provocativos, ofensivos o fuera de lugar en redes sociales, foros o videojuegos. Su objetivo principal es molestar, boicotear conversaciones y provocar reacciones emocionales (como enojo o frustración) en otros usuarios
- Baiting: en español “poner o enviar un anzuelo” es una técnica de ingeniería social en la que un atacante utiliza un señuelo o «cebo» para tentar a la víctima y robar su información o infectar sus dispositivos. Aquí hay varios tipos de “Baiting” como: Clickbait que quiere provocar que le hagas “clic” a algo; Rage bait que quiere provocarte para que te enojes; Engagement bait que busca que comentes algo; Spam que es la conocida comunicación no deseada; Phishing donde buscan robarte la información; Scam que busca provocarte un fraude económicoentre los más comunes.
¿Qué buscan de ti?
Es erroneo pensar que robarte dinero es su única motivación.
- Muchos quieren atención
- Otros buscan ganar más información de ti cuando están interactuando
- Si eres una figura pública o con mucho peso, quieren ganar visibilidad y hacerse relevantes
- Saber que existes es también algo que puede venderse a otros maleantes y ese es su negocio.
Como puedes ver, responder es también una forma de información, es por eso que en la PARTE 2 comentaré porque responder es lo que el maleante quería y qué puede suceder.