En un principio el interés de cualquier organización solo se centraba en los costos, sin embargo, al darse cuenta que ya no se podían bajar más los mismos, las organizaciones comenzaron a explorar como asegurar que sus productos o servicios siempre tuvieran la misma expectativa en términos de resultados y es así como se inició la era de la calidad, donde se podía garantizar un rango de valores esperados en lo referente a expectativas de entrega, servicios o productos y, curiosamente, los costos no solo eran predecibles sino que además tenían un decremento.
Una vez que la calidad fue dominada se comenzó a ver que se podía ser más ágil, esto es, entregar más rápidamente o responder con menor tiempo de latencia a cualquier situación interna o externa. Posteriormente, al optimizar la agilidad se llega a la etapa de poder ser flexible ante las necesidades de los clientes y/o proveedores.
Sin embargo, hoy en día las situaciones de negocio arrojan la necesidad de poder anticipar a posibles requerimientos o situaciones del día a día y poder responder a las mismas muchas veces antes de que las mismas ocurran, en buena medida por inferencia o por contar con patrones pre establecidos que demandan la oportunidad de ser atendidos.
Los retos de los directores y de los especialistas en tecnología
Si bien es cierto que ambos son puestos ejecutivos se puede ver que los responsables de tecnología con mejor oportunidad de impactar a sus empresas como centros de estrategia y rentabilidad típicamente conocen la estrategia de la empresa, su misión (te sugiero mi podcast: http://podcasts.dixo.com/2007/10/025_mision.php ) y objetivos; cuando menos dedican un mínimo de 60% de su tiempo o mas con sus áreas usuarias, su espíritu es siempre positivo, buscan ser claros y explicar sus puntos de vista en lenguaje coloquial, entendiendo los problemas y áreas de oportunidad de cada departamento así como siempre preocuparse por la interacción de sus empresas con sus principales clientes y proveedores.
Por su parte los directivos buscan en los especialistas en tecnología el apoyo en lograr resultados rápidos, tener herramientas para conocer los costos de sus productos o servicios y como lograr disminuirlos; a su vez contar con estrategias para conocer la posición competitiva de la empresa y las áreas de oportunidad que se van teniendo para poder aumentar la rentabilidad, lograr la retención de los clientes y en lo posible el lograr la identificación de centros de utilidades o la creación de los mismos, además de que todo esto pueda apoyarse en la tecnología para podérsele dar seguimiento y ejecutarse de forma casi intuitiva para las personas de la empresa.
El cambio que marcó una época
Fue el 31 de julio de 2006 cuando la revista Fortune®: http://money.cnn.com/2006/07/10/magazines/fortune/rules.fortune/index.htm publica el controversial artículo “Sorry Jack!” indicando que las reglas una vez dictadas por el CEO del siglo 20, Jack Welch para ganar ya no funcionaban, y con base a esto se ofrecían 7 nuevas reglas para lograr el éxito. Con base a estos planteamientos se exponen estas reglas en la figura anexa, siendo la 7ª de ellas una interpretación personal. Es pues que, con base a estas reglas se definen a lo largo de la presentación y con ello en mente se exponen diversos puntos que permiten medir que tan efectivamente su empresa está en el nuevo orden de ideas de las empresas que están logrando tener éxito ante los nuevos fenómenos del entorno.
En ese sentido se proponen varios puntos de investigación con respecto a las nuevas reglas propuestas, para lo que puedo sugerirte leer el artículo (está en inglés… que le vamos a hacer…) y con base al mismo te comento algunos puntos de cómo yo lo he interpretado.
Ser ágil es lo mejor, ser grande puede morderlo. En éste punto se cuestiona que tan rápido su administración actual permite conocer su posición financiera y cuán integrado está a sus principales clientes y proveedores en términos de procesos que no dependen de la interacción humana.
Encuentre un nicho, cree algo nuevo.Este rubro cuestiona si la información que se requiere se encuentra disponible y lista para la toma de las decisiones acelerada de sus interesados, y si, por su parte la estrategia planteada por la alta dirección está ligada a sus operaciones del negocio y si existe un medio para poderla medir.
El cliente es el rey. Para este punto se debe de reconocer si se pueden tomar acciones para poder hacer crecer el negocio con base al aprovechamiento del conocimiento anterior que se tiene del comportamiento de un cliente y las interacciones con la empresa, si, a su vez se cuentan con los servicios y procesos en la fuerza de ventas para poder tomar acciones en cualquier lugar y momento que permitan acelerar el proceso del cierre de negocios y si se cuentan con mecanismos para poderle vender varias veces artículos o servicios diferentes a un cliente existente gracias al conocimiento de sus preferencias y necesidades.
Mire hacia afuera y no hacia adentro. Las ideas propuestas en este sentido es el cuestionar si es fácil usar, compartir y encontrar la información que existe dentro y fuera de su empresa, esté esta en distintos lugares o formas de existir (tipos de archivos, bases de datos, etcétera)
Contrate un CEO valiente, inclusive “bravo”. El planteamiento obedece a concientizar si se cuenta con los procesos y el soporte a los mismos para tener el “pulso” real del negocio en todo momento y así poder dominar en el mediano y largo plazo gracias a la precisión de la toma de decisiones
Admire su alma: cuide al ecosistema de negocios. En este sentido se cuestiona si está preparada su organización tanto en tecnología como en procedimientos para hacer frente a las regulaciones actuales y futuras, tanto nacionales como internacionales y si de una vez, al cumplir con estas regulaciones se puede a su vez mejorar en paralelo la estrategia de la empresa y el control de la información en la misma.
La tecnología debe de ser el catalizador para permitir a la gente dar su máximo potencial. Para lograr lo anterior se debe de pensar que tan segura esta hoy en día la información en la empresa y si se puede asegurar que se cuenta hoy en día con la tecnología que permite cumplir con las regulaciones obligatorias, construir nuevas formas de enlace con los clientes y mejorar en paralelo el desempeño del negocio, dando así un parámetro para poder medir que tan flexible es su empresa a los cambios de un entorno cada vez mas cambiante.
Conclusión
A manera descriptiva las “nuevas reglas” son un buen parámetro de lo que se debería de estar haciendo en las empresas hoy en día para lograr ganar rentabilidades, reducir costos operativos, poder pelear mejor contra la competencia y poderse hacer de mejores y más clientes. Sin embargo al notar áreas de oportunidad en las mismas la sugerencia es tomar acciones y permitir que los departamentos de tecnología puedan proporcionar las bases para mejorar los procesos de negocio y así lograr ventajas competitivas que sean difíciles de igualar en tiempo, precios y penetración.