¿Qué pasaría si cambiamos cada “pero” por un “y”?

Tiempo atrás escribí el siguiente post en mi blog: Entendiendo a la infame palabra “pero” el cual te recomiendo leer para entrar en contexto a lo que podría llamar su segunda parte, donde mi propuesta es que, cada vez que quieras decir “pero” mejor cambies esa palabra por “y”.

Una simple palabra que es una sola letra puede cambiar por completo el contexto, las emociones y potenciar tus relaciones de forma diferente.

Diferencias entre “pero” e “y”

Para muestra algunos ejemplos:

Con “pero”:

  • Tu idea está interesante, pero puede mejorar

Con “y”

  • Tu idea es interesante y puede mejorar

Con “pero”

  • Este plan está bueno, pero tiene riesgos

Con “y”

  • Este plan está bueno, y tiene riesgos

Como puedes ver, decir “y”:

  • Invita a la integración en vez de la cancelación
  • Evita el conflicto e invita a reflexionar
  • El sentir es más de “equipo” en vez de separar a las personas

El cambio de mentalidad gracias a la “y”

El lenguaje en las relaciones humanas y en las situaciones de negocios o trabajo va a definir las acciones, la forma de pensar y el sentimiento de las personas. De hecho, siento que decir palabras puede causar más dolor y más daño a las personas que la violencia física inclusive.

“Pero” separa una idea de otra, minimizando lo que hay antes del “pero”. En cambio “y” es útil para integrar, genera empatía, da tu posición sin destruir.

Cuando no sustituir “pero” por “y”

Definitivamente no es mi idea que siempre uses “y” en ves de “pero”.

¿Cuándo no usar “y”?

  1. Cuando tienes que marcar un límite claro, fuerte o bien contradecir algo de forma dura y definitiva.
  2. Cuando quieres dar un corte o final sin opción a discutir o cuando menos haciéndolo muy difícil.
  3. Cuando quieres poner un alto en un proceso de negociación de forma fría, ruda y dura.

¿Cuándo si usar “y”?

  1. Tienes como objetivo integrar, o facilitar continuidad.
  2. Buscas un clima positivo, de colaboración con respeto.
  3. Deseas evitar confrontamiento y mantener un espíritu de apertura.

Conclusión

Nada mejor que probar lo que estoy comentando. Prueba en un día de trabajo que siempre que vayas a decir, pero, cámbialo por “y”. Nota como cambia tu tono, tu postura, pero en especial, la reacción de quien recibe el “y” en vez del “pero”. Aquí te doy el mismísimo ejemplo en el contexto de esta conclusión:

  1. Es claro que esto no puede ser posible siempre, pero, si ves el espacio de que, si pueda aplicarse, te aseguro que todo puede cambiar para bien.
  2. Es claro que esto no puede ser posible siempre, y, si ves el espacio de que, si pueda aplicarse, te aseguro que todo puede cambiar para bien.

¿Lo ves? Definitivamente interesante…


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